Saltar al contenido
Unavidadeviaje

Viaje a los Balcanes (XV): Brela y vuelta a casa

Brela Croacia

Nos despertamos en lo que iba a ser nuestro último día y vimos que hacía un magnífico sol. En el plan original, la idea era pasar la mañana en la playa de Makarska, después ir a ver Trogir y de allí al aeropuerto que está como a 10 minutos. Pero ya habíamos pasado por Trogir en nuestro ruta hacia el sur y la playa de Makarska con tanta gente no nos había convencido así que decidimos hacer bien la mochila (teníamos que coger el avión a las 20.45 en el aeropuerto de Split) y preguntamos a la señora de la casa cómo ir hacia la playa de Brela que habíamos leído que está considerada como una de las playas más bonitas del mundo.

Nos dijo que fuéramos a la estación, que casi cualquier bus en dirección norte (Split, Trogir, Zadar..) nos dejaría en Brela. Allí que fuimos, compramos unos billetes muy baratos y le dijimos al conductor que nos avisara.

Brela

En unos 20min para en la nada y grita Brela!! Allí que nos bajamos corriendo con las mochilas y vemos que estamos prácticamente en medio de la montaña!! 😯 El mar está bastante abajo, y se ve desde allí en medio una buena panorámica.

Brela

Nos aventuramos a bajar por un caminito de tierra que encontramos entre matorrales hasta llegar a la primera calle asfaltada y de allí hasta el mar. Realmente la bajada en 5 minutos se hace, el problema era pensar que luego había que subir a pleno sol y con las mochilas… pero eso sería dentro de unas cuantas horas, así que ahora no pensar en ello y disfrutar de la playa a la que íbamos.

Brela

Lo primero que vimos fue el paseo principal y unas miniplayas, pero aquello no era la zona de Punta Rata que habíamos visto en fotos, así que giramos hacia la derecha y fuimos por el paseo marítimo contemplando el precioso color azul del mar.

Brela

Seguimos andando y ya empezamos a divisar las playas que nosotros queríamos. Esas tan estrechas con los árboles prácticamente dentro, piedrecitas, que cubría muchísimo enseguida y con un color transparente.

Brela

Nos acomodamos en un hueco, ya que había gente, aunque no tanto como en Makarska, era mucho más tranquila, casi no había voces, la gente estaba tumbada relajada, escuchando música o leyendo. Fue una buena, bonita y última mañana de playa..

Brela

Nos dimos unos cuantos buenos chapuzones y cuando nos entró mucho hambre fuimos hacia la zona del paseo donde habíamos visto varias terracitas. Lo que nos sorprendió fueron los precios. Se nota que es una zona cara, todo terracitas con mariscos y precios caros para ser Croacia.

Brela

Nosotros vimos un puesto que tenía muy buena pinta y estaba lleno de gente y allí que fuimos. Tenían pizzas, bocadillos, bureks, había de todo, eran enormes y estaban bien de precio. Ya que era el último día en Croacia yo me compré un super burek de carne y Clau se hizo con un enorme bocadillo relleno de mil cosas. Muy recomendable, sobre todo comérnoslos con esas vistas al Adriático.

Brela

Después de darnos el último baño, ducharnos en las duchas que había cada nada y cambiarnos de ropa en uno de los múltiples cambiadores de las playas croatas, decidimos que era el momento de subir la enorme cuesta, para así poder ir tranquilamente y despedirnos de las preciosas playas de aguas transparentes.

Brela

Comenzamos la subida por la calle asfaltada y una vez llegamos al final, vimos que se podía subir por unas escaleras infinitas. Decidimos ir por allí, aunque para bajar la opción camino de tierra nos gustó más. Las vistas eran preciosas, pero con el calor que hacía, en vez de subir tranquilamente, a Clau le dio por subir a toda pastilla para que acabase antes la subida, por lo que llegamos cansados pero enseguida y luego nos tocó esperar un ratillo en la parada abandonada de Brela a que pasase el autobús de las 4 que nos llevara hasta Split.

Brela

El autobús recorre toda la rivera de Makarska pasando por pueblos que bien merecían una visita, como el bonito Omis.

El autobús nos deja en la estación de autobuses de Split y allí mismo fuimos lo primero a preguntar por el autobús al aeropuerto. Había varios cada poco tiempo, nosotros compramos el que mejor nos venía y nos dimos una última vueltecita por Split.

Brela

Gastamos las pocas kunas que nos quedaban y al autobús que se nos habían acabado las maravillosas vacaciones y ahora tocaba el duro y largo viaje de regreso. 😥

El aeropuerto de Split es muy pequeño, no hubo ningún problema, perfecto vueling y llegamos a Barcelona a la hora prevista. Allí nos tocó hacer noche ya que el vuelo a Madrid salía a primera hora de la mañana. Lo de dormir en el aeropuerto no nos hacía especial ilusión, ya lo habíamos hecho el año anterior en un viaje a Tenerife, en la que el vuelo desde Madrid salía tan pronto que lo mejor fue dormir la noche anterior allí y no es lo más cómodo, pero la otra opción era haber cogido el avión a primera hora de la mañana, por lo que nos habríamos perdido todo el magnífico día de playa y la noche anterior por Makarska, y luego en vez de esperar 6 horas de noche en Barcelona, deberíamos esperar las mismas de día, que seguramente se haría bastante más largo. Así que no nos arrepentimos de hacer noche en el inmenso aeropuerto de Barcelona, nos reímos mucho, recordamos aventuras y vimos fotos.

Presupuesto (por persona):
– Autobuses Makarska a Brela + Brela a Split + Split a Aeropuerto: 130 Kn
– Comida Brela: 50 Kn
– Compra supermercado Brela para noche aeropuerto: 35 Kn
Total: unos 28€

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios (2)

Sin duda un bonito lugar para unas vacaciones en familia, me guardo el articulo esta super util.

Responder

Muchas gracias Gabriela!
Saludos

Responder