Bromo

Indonesia VIII: visitamos el Bromo por libre y camino al Ijen 2


Eran poco más de las 3am cuando sonó la alarma del despertador. Nos levantamos rápido y nos vestimos. Si bien era muy temprano, tampoco teníamos mucho sueño, pues nos habíamos acostado bastante prontito y habíamos dormido muy bien, arropados hasta la nariz. Habíamos quedado el día anterior con Yono a las 9.30 am para irnos, por lo que teníamos unas 6 horas por delante de andar y andar.

Bromo por libre

Salimos a la carretera y nos encontramos con un auténtico show. Cientos de jeeps en cola parados para intentar subir a los miradores. Estábamos en la zona de hoteles y estaban ya parados en cola, con tal cantidad de gente no se si llegarían a subir a los miradores antes ya no del amanecer, si no del anochecer, y una vez allí arriba, a ver quién iba a ver algo entre tal cantidad de gente… así que primera alegría de nuestra decisión de subir andando para hacer el Bromo por libre. Os recordamos que en el post de “Cómo ver el volcán Bromo por libre” están todos los datos generales, por lo que aquí vamos a centrarnos en nuestra aventura personal.

Bromo por libre

Hicimos el recorrido que nos habíamos aprendido la tarde anterior, llegando al Cemara en un minutillo y cogiendo la carretera hacia la montaña, carretera por donde no pueden subir los jeeps y por tanto subimos completamente solos, excepto por algunos motoristas indonesios que subían.

Importantísimo llevar linterna, mejor aún un frontal para subir más cómodo. Al principio la subida es muy cómoda (unos 20 min), pero según se acerca a los miradores se va empinando más y más (últimos 10 min). En las últimas rampas nos encontramos ya con varios indonesios turistas, los cuales les habían subido en moto y ahora estaban intentando que subieran en caballo, cosa que hicieron algunos, cargando a los pobres caballos al no ser capaz de mover sus vagos culos.

Bromo por libre

Una vez se llega al primer mirador, aparecen unas escaleras por las que ir subiendo y subiendo de mirador en mirador (por si no te habías cansado suficiente con las cuestas 😛 ) llegamos hasta el penúltimo. Nos gustó mucho las vistas de este mirador porque no había casi nadie, era solo un borde de la montaña con 4 personas esperando al amanecer.

Bromo por libre

Aún así, como aún era pronto y de noche, probamos a subir al último mirador, el cual era mucho más grande, había hasta puestos de bebidas, estaba llenísimo de gente (empezamos a ver muchísimos jeeps con indoensios que por lo visto debía estar a reventar el otro punto más alto al que van en coche y habían bajado aquí) y había bancos. Vamos que se veía mucho peor, porque encima estaba más ladeado, así que ese poco más arriba no merecía la pena y nos bajamos al de antes.

Bromo por libre

Nos quedamos allí a esperar junto a un grupete de 10 chavales indonesios y a contemplar la maravilla del amanecer, con bastante frío por cierto.

Bromo por libre
Bromo por libre

El mar de arena está completamente cubierto por nubes, parece un mar de algodón del que sobresalen los volcanes. Es una sensación magnífica contemplarlo desde lo alto, teniendo suerte con el tiempo, sin lluvias ni niebla y con el anillo de nubes por debajo del volcán, mientras vemos como sale humo continuamente de la caldera activa.

Bromo por libre

Amanece poco a poco, hacemos cientos de fotos y cuando creemos que es suficiente y teniendo en cuenta que vamos a hacerlo todo andando y por libre, decidimos ir bajando poco a poco, mirando las vistas del resto de miradores.

Bromo por libre
Bromo por libre
Bromo por libre

El hecho de bajar andando nos resulta muy interesante, pues nos permite parar en cualquier lado a hacernos fotos, en sitios donde no hay nadie y además poder así fijarnos en el camino que habíamos subido antes y en que teníamos siempre al lado el volcán, el cual de noche no se veía nada.

Bromo por libre
Bromo por libre

Entre tanta foto y paradita, acabamos tardando más en bajar que en subir, y una vez abajo ya había amanecido del todo, pero aún seguía el mar de niebla entre el volcán.

Bromo por libre
Bromo por libre

Una vez en el Cemara de nuevo, cogimos el estrechísimo caminito que bajaba hacia el mar de arena, por donde nadie te controla si pagas o no y que te da acceso al enorme lugar con el volcán al frente. Solo nos encontramos a un señor con su caballo que pasó delante nuestro y se perdió en la niebla.

Bromo por libre
Bromo por libre

Y es que este fue otro de los mejores momentos del día, momento que sin hacerlo por libre no hubiéramos experimentado, pues atravesamos solos el mar de arena bajo una niebla que poco a poco se iba levantando, una sensación increíble, mientras poco a poco nos íbamos acercando al volcán.

Bromo por libre
Bromo por libre
Bromo por libre

A mitad de camino la niebla prácticamente desapareció, convirtiéndose en un ligero anillo alrededor del Bromo. Nos hicimos cientos de fotos al poder disfrutarlo en solitario, mientras nos acercábamos hacia la carretera donde veíamos llegar a Jeeps y Jeeps y más Jeeps.

Bromo por libre
Bromo por libre

Ya estábamos en la zona volcánica, pero aún teníamos que seguir andando, pues la caldera no estaba precisamente cerca, y el andar por la zona desértica de arena tampoco lo hacía cómodo, más aún cuando comenzaron las subidas, pero no era nada exagerado, aunque muchos pasaban de moverse y hacían cargar a los pobres caballos de abajo hacia arriba continuamente.

Bromo por libre
Bromo por libre

Y por fin llegamos a la zona de las escalaeras. Había muchísima gente, una gra cola para subir, aunque nos aprovechamos, junto con algunos otros espabilados a ir subiendo por la otra dirección cuando no venía nadie, porque si no allí te quedabas parado horas, pero no tardamos más de 5 minutos en subir de ese modo.

Bromo por libre
Bromo por libre

Arriba también había mucha gente, pero a poco que avanzabas podías estar con comodidad, claro, toda la comodidad que te da estar en lo alto de una caldera volcánica activa, a una gran altura y con solo una pequeña valla para agarrarte (hacia a un lado, porque hacia el otro nada), caminando por un minicamino…

Bromo por libre
Bromo por libre

Alucinante esa sensación, increíble ver salir esas humaredas, momentos donde se respiraba bastante mal, un poco de agobio al intentar volver hacia las escaleras donde se agrupaba muchísima gente y unas vistas alucinantes, antes de bajar de nuevo hacia el mar de arena.

Bromo por libre
Bromo por libre
Bromo por libre

Descendimos y volvimos más rápido, pues ahora pegaba bastante calor (e íbamos bastante abrigados por el frío a medianoche) y queríamos llegar a tiempo a desayunar, pues decían que había un gran desayuno pero si tardábamos un poco más nos lo íbamos a perder.

Bromo por libre

Atravesamos el mar de arena, nos tiramos un bueeen rato buscando el caminito de subida, lo encontramos, sudamos un poco en las enormes cuestas hasta llegar a la zona de hoteles. ¡Lo habíamos conseguido! Habíamos hecho todo el Bromo por libre, habíamos disfrutado un montón, habíamos amanecido en las alturas viendolo todo, habíamos recorrido el mar de arena y habíamos subido hasta la caldera del volcán. ¡¡Y nos sobraban 20 minutos para desayunar!!

Bromo por libre

El desayuno, buenísimo. Había muchísimo para elegir, con zumos, huevos fritos, tortillas, cereales, arroz, noodles, tostadas, fruta…

Bromo por libre
Bromo por libre

Nos pusimos las botas para recuperar toda la paliza del día y nos encontramos con el Sr. Yono a la salida del restaurante, con el coche aparcado en la puerta. Le dijimos que íbamos a por las mochilas y listo, a recorrer camino. Eran casi las diez en punto cuando iniciamos la marcha.

Ahora nuestro destino era Bondowoso, un lugar entre el volcán Bromo y el volcán Ijen, el cual aún está en una altura baja, tras descender del monte Bromo y antes de ascender hacia el Ijen, es decir, un lugar donde hace calor y que es un destino muy turístico por la gente local al haber un hotel muy grande con piscinas, donde se celebran bodas y grandes eventos y donde íbamos a descansar nosotros después de la paliza del día y antes de la paliza del día siguiente.

Bondowoso

Llegamos al Ijen View Hotel a las dos menos cuarto, tras casi 4 horas de camino, con muchas muchas curvas en la primera parte saliendo del Bromo pero también con preciosas vistas, hasta coger la carretera nacional y hacerse ya un viaje más monótono, en el cual paramos a comprar alguna cosilla para comer y entretenernos en los Indomarts del camino. El precio del hotel fue de 450000 rps la enorme doble privada, el cual estaba establecido en el pago por Aidey, es decir, que Mr. Yono se encargó de pagar y que nos dieran habitación pronto. Los precios que vimos allí en recepción por nuestra misma habitación eran más caros que lo que nosotros pagamos, pero aún así, Aidey se llevará una buena comisión por recomendar ese hotel y traer turistas, claro está, pero a nosotros nos iba a venir muy muy bien para reponer fuerzas.

Bondowoso

El recinto del hotel es enorme, muchísimos pasillos y todos son habitaciones en la misma planta, comunicados por muchos pasillos y jardines, los cuales te llevan hacia una gran piscina donde relajar los músculos de los andares volcánicos. ¿El problema? Es una zona totalmente local, sin turistas, y eso quiere decir, lleno de musulmanes, con las mujeres tapadas hasta arriba y todas bañándose con camiseta o tapando todo… lo cual a Claudia no le hizo ni pizca de gracia. Ni lo de hacer exhibicionismo mientras todo el mundo (y había mucha gente) miraba y menos aún lo de meterse con pantalones y camiseta a una piscina.

Bondowoso

Después del relax piscinero (más por mi parte), nos fuimos a dar una vuelta por la zona, para ver qué había y comprar alguna cosa, como los antimosquitos que se nos habían acabado, aunque nos echábamos muy poco porque no veíamos casi ninguno (ni nos picaban), pero como íbamos pronto a Bali preferimos llevarlo desde Java donde seguramente sea más barato.

Bondowoso

No vimos nada interesante así que volvimos al hotel, donde había una boda por lo que nos entretuvimos un rato con el follón que montaron y fuimos prontito a cenar pues nos dijeron que luego iban a dar el banquete nupcial, así que aprovechamos a cenar en sus salones antes. Nos comimos unas ricas hamburguesas, con un Sate Ayam, agua y cocacolas por 98500 rps.

Bondowoso

Decidimos que el día siguiente no iríamos a ver el Blue Flame, las famosas llamas azules del volcán Ijen, y saldríamos sobre las 3.45 del hotel. Así llegaríamos al amanecer y comenzaríamos la subida viendo el camino y sus vistas, intentando así no pegarnos el super madrugón (sería irnos a las 00.00 como muy tarde, es decir casi sin dormir), intentando evitar a todo el mundo que habría subiendo a primera hora (que viendo lo del Bromo tenía pinta a estar repleto de indonesios) y así poder admirar bien todo el paisaje desde el primer momento, en vez de subir horas y horas a oscuras, aunque esto significaba perdernos ese resplandor azul del azufre que se ve en la noche. Pero eso sería el siguiente día, ahora tocaba irse a la cama para descansar todo lo posible!

Bondowoso

Haz clic aquí para ver nuestra siguiente etapa: “Indonesia IX: subimos al volcán Ijen y nos vamos a Bali”.

Haz clic aquí para ver nuestra anterior etapa: “Indonesia VII: nos vamos al volcán Bromo”.

Haz clic aquí para ver todas nuestras fotos del Bromo (¡un montón!).

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